Basado en el patrón natural de drenaje del terreno, el sistema de alcantarillado de Bogotá fue evolucionando desde vallados, canales o tuberías (abiertas muchas veces) que transportaban caudales pluviales y sanitarios indiscriminadamente, a la red actual, que beneficia alrededor de 8 millones de habitantes en Bogotá y Soacha.